Aunque todas estas cualidades son auténticas, a menudo se guardan en secreto como si fuesen un tesoro. Para evitar ser vistos como entrometidos o agresivos, los estonios (incluso los empleados de servicio) son muy reservados y siempre esperan que sea usted quien se aproxime. Una vez se acerque, usted será recibido con una actitud honesta y amable. Las felicitaciones hechas por un estonio son genuinas, los apretones de mano son legítimos y las invitaciones son sinceras. No es de extrañar que muchas personas afirmen que los estonios pueden llegar a ser los mejores amigos.

El sentido del humor estonio es seco, sarcástico y a menudo políticamente incorrecto. En Europa se parece al humor británico: las bromas sobre nosotros mismos son populares, aunque es mucho más probable que usted reciba una sonrisa en lugar de una carcajada.

Si se les pide que canten, se negarán tímidamente, a pesar de que muchos estonios han cantando en algún coro y nuestros festivales de la canción y la danza (cada cinco años) son las reuniones que más gente juntan en Estonia: cientos de miles de estonios vienen a escuchar coros de hasta 25.000 miembros y a ver a miles de bailarines representando bailes folclóricos.

Por otro lado, son los mismos estonios de hoy en día, quienes están detrás de Skype, del pago del aparcamiento a través del móvil, de las e-elecciones y de muchas tecnologías y otras soluciones innovadoras. Varios e-servicios como la banca electrónica, los registros médicos y los documentos en línea, la venta de entradas online, la conectividad inalámbrica y la excelente cobertura de móvil son tan elementales como el agua y el aire para los estonios más actualizados.

Estonia es uno de los países menos religiosos del mundo, pero los estonios valoran las tradiciones. A menudo, rituales y fiestas cristianas son seguidas o mezcladas con celebraciones paganas. Un buen ejemplo es el Día de todos los Santos, el 2 de noviembre: el día antes, mucha gente visita las iglesias y las tumbas de familiares fallecidos, y por la noche, se encienden velas en las ventanas de miles de casas para saludar a las almas errantes.

Las tradiciones de artesanales y gastronómicas pasan de generación en generación: todos los años, entre julio y septiembre, los estonios van a coger bayas y setas ¡La mermelada casera y las verduras y setas encurtidas son una verdadera delicia! Los platos favoritos en Estonia son la salsa de carne picada («hakklihakaste»), la col, la carne en gelatina y las patatas al horno con carne de cerdo. También las aves de corral y el pescado (ahumado, fresco o salado) son platos muy queridos en el país. En verano, la barbacoa es una parte importante de las reuniones familiares. No olvide probar la cerveza de Estonia y el «kali» sin alcohol (una cola al estilo estonio) y anímese a llevar a casa algunos jamones ahumados y embutidos (de ciervo, jabalí, alce y caballo) para sus amigos.

Los estonios aman la naturaleza y se sienten parte de ella: suelen pasar los fines de semana haciendo senderismo, de acampada o simplemente paseando por el bosque o navegando en el mar. Ambos, bosque y mar, han sido parte fundamental de la historia del país y los estonios están muy orgullosos de su naturaleza salvaje y limpia, rica en flora y fauna. La pesca y la navegación a vela son muy populares aquí y en el invierno, el esquí de fondo atrae la atención de la mayoría de los estonios.

La mayoría de las casas de campo (y muchas casas y apartamentos en las ciudades) tienen sauna, donde la gente entra en calor antes de saltar al lago en verano, o antes de rodar en la nieve en invierno, para enfriarse; la sauna es una parte importante de los rituales de amistad e higiene. Prepárese si desea participar: en la sauna hace mucho calor, (80.° Celsius se considera aquí como «templado») y lo normal es estar desnudo en la sauna.

Además de naturaleza, sauna y barbacoa, la fotografía es probablemente la afición más común en Estonia. Otro «gran aspecto» de Estonia son los coches y los nuevos aparatos y dispositivos técnicos. El número de Hummers por persona es el más alto del mundo y probablemente nunca verá jóvenes estonios sin un teléfono móvil, un ordenador portátil (con acceso a internet, por supuesto) y un blog, página de twitter o cuenta personal en una de las redes sociales más populares en línea como Facebook, Orkut o Rate.ee.

Los niños van a la escuela durante 12 años desde los 7, y aunque las matemáticas, la física y la ciencia son una parte importante del plan de estudios, todos aprenden, además, por lo menos 2 idiomas. Los más comunes impartidos en la escuela son el ruso y el inglés; el francés, el alemán y el sueco son alternativas con bastante demanda también.

Para los jóvenes estonios es típico empezar su carrera profesional a temprana edad, mientras aún están en la universidad: económicas, derecho y medicina son las carreras más demandadas. La Universidad de Tartu, famosa por sus facultades de medicina y de ciencias, es una de las más antiguas de Europa. El número de personas en Estonia con título universitario es proporcionalmente uno de los mayores de Europa.

El teatro, el arte y la lectura son parte importante de la cultura de Estonia: hay un teatro en cada ciudad y el número de libros en las casas estonias es impresionante. Hay numerosas galerías de arte, la más famosa e importante es el Museo de arte moderno KUMU.