Durante el verano el cielo es azul y la temperatura puede alcanzar los 30ºC, aunque la temperatura media en verano es de unos muy agradables 16,4°C.

En verano hay hasta 19 horas de luz, lo que se conoce como «noches blancas».

En primavera y otoño puede llover ligeramente, así que traiga un paraguas y un impermeable. En invierno, la lluvia se convierte en nieve cuando la temperatura baja a menos de 0°C (un tiempo ideal para esquiar, perfecto para andar en trineo y ¡para hacer muñecos de nieve también!), así que, abríguese bien.

La ciudad medieval de Tallin parece una perfecta postal  cuando los techos de las casas se cubren de nieve.

Algunas veces durante el invierno, es posible conducir por carreteras de hielo entre las islas.

El viento frío del mar Báltico nos regala un clima moderado en primavera y en otoño.