Los viejos creyentes aquí, igual que en Rusia, fueron llamados raskolniks y más adelante pasaron a ser conocidos por «los rusos de las cebollas». Ellos prefieren denominarse viejos creyentes (staroverõ). Estos antiguos creyentes son reconocidos por ser trabajadores, habilidosos pescadores, constructores, y también (o incluso en especial) por ser cultivadores de cebollas.

En el año 1990 comenzaron tiempos nuevos para los viejos creyentes en Estonia, cuando La Unión de Viejos Creyentes de este país fue restablecida. Hoy existen 11 congregaciones con un total de 15,000 miembros aproximadamente. Se les puede distinguir claramente de otros ciudadanos rusos o estonios, debido a la singularidad de sus tradiciones y de su religión.

Por ejemplo, utilizan dos dedos para persignarse, mientras que la reforma ortodoxa utiliza tres. Además continúan remitiéndose a la antigua traducción de los textos bíblicos de la Iglesia eslava y no emplean cantos polifónicos. Los viejos creyentes utilizan solo iconografía tradicional de estilo Bizantino y ejecutan muchas reverencias y postraciones durante los servicios religiosos que pueden durar varias horas.

Algunos creyentes más estrictos consideran que es un pecado cortarse la barba y que está prohibido fumar y beber. Los viejos creyentes de la localidad de Peipsi están casi todos emparentados, o son vecinos y conocidos, porque apenas se producen matrimonios mixtos. Establecen una clara distinción entre lo «propio» y lo «extranjero». No solo los estonios, sino también los rusos ortodoxos, también son considerados extranjeros. Si usted está interesado en la historia y las tradiciones de los viejos creyentes, permítase una visita al museo de la localidad de Kolkja, en la costa del lago Peipsi, donde podrá apreciar sus trajes tradicionales, su artesanía, sus herramientas de trabajo, sus artículos para el hogar y los objetos religiosos, y no se olvide de probar el pescado y la cebolla en la hostelería local.

Si usted lo desea incluso puede participar en los servicios religiosos, en ese caso, debe usted respetar dos cosas: la iglesia establece la segregación por género y las mujeres deben cubrirse el pelo con un pañuelo.