Un verdadero festín de cinco platos en Tallin puede costar la mitad de lo que cuesta en otras capitales europeas y la cocina medieval es algo que nunca olvidará. ¿Ha probado oso asado alguna vez?

Hay mucho jabalí, venado, oso y ciervo asado a su disposición, en paté o en forma de salchichas al estilo salami.

Los amantes de la cerveza podrán disfrutar de una gran variedad de cervezas de malta y centeno.

La cocina tradicional de Estonia emplea habitualmente la carne de cerdo, las patatas y las hortalizas. Las principales tradiciones culinarias y gastronómicas del país han recibido  influencias alemanas, quienes dominaron el país durante varios siglos. Históricamente, la cocina estonia era bastante limitada en productos: los ingredientes típicos son el pan negro, el cerdo, el pescado, la col, las patatas, los vegetales y diferentes productos lácteos.

Sin embargo, en la actualidad, la gastronomía estonia ha integrado diferentes estilos gastronómicos de fusión con influencias extranjeras y cada vez más gastrónomos se enamoran de ella cada día.

Aproveche para probar algunos platos tradicionales de Estonia mientras está aquí, por ejemplo, el Silgusoust (espadín báltico con tocino y crema), el Mulgikapsad (cerdo con col agria y patatas hervidas), el Verivorst (morcilla y cebada), el Sült (carne de cerdo hervida en mermelada de espliego), y el suitsulõhe (salmón ahumado).

El Kissell (un dulce hecho de zumo endulzado o leche con sabor a bayas, fresas, etc.), la torta de ruibarbo y el kama son algunos de los postres tradicionales más populares.

En cuanto a las bebidas, le recomendamos que pruebe el Kali, (bebida con un sabor entre la cerveza y la cola, pero sin alcohol) que es una bebida muy popular.