Durante ese tiempo la mayor parte del territorio pagano de Estonia estuvo bajo dominio cristiano, el cual duró hasta el debilitamiento de la antigua orden de Livonia, después de la guerra de Livonia de 1558.

Estonia era parte de la medieval Livonia, un territorio dividido entre la Orden de la Hermandad de la Espada, dos obispados y el rey de Dinamarca.

Estonia también fue miembro de la Liga Hanseática: Tallin,  Tartu,  Pärnu y Viljandi fueron miembros oficiales, como se ve en la arquitectura de estas ciudades. Al pasear por el casco antiguo de Tallin, se pueden ver todavía las antiguas bodegas de sal, harina y té, que aún conservan los ganchos de las puertas del ático utilizados para subir la carga.

El casco antiguo de Tallin está protegido por la UNESCO: es la ciudad medieval mejor conservada de Europa. Aún conserva la estructura original de las calles (desde el siglo XIII hasta el siglo XV) y la mayoría de las casas de los siglos XIV y XV mantienen su tamaño y su forma original. Además de las numerosas casas, graneros y bodegas de la población en general y de los comerciantes, todavía se mantienen intactos los edificios más representativos y los gubernamentales, así como la totalidad de las iglesias. Es verdaderamente impresionante.

Perciba y observe la historia medieval en:

  • Las antiguas ciudades hanseáticas de Estonia celebran su historia medieval en los festivales de los «Días Hanseáticos» durante los meses de junio y agosto. Artesanía, música medieval y concursos tradicionales, como el «tiro al loro» o las demostraciones de peleas con lanzas, reúnen  generalmente grandes multitudes y es muy fácil además de existir muchas opciones para participar.
  • Hacia el final del verano tienen lugar las ferias de la historia marítima. Atrévase a ser vikingo por un día o visite los viejos barcos de guerra.

En diciembre, puede usted visitar los mercados de Navidad al aire libre. El más grande está en la plaza del ayuntamiento (Raekoja), en la Ciudad Vieja de Tallin. La lana, el algodón, el lino, los dulces tradicionales, la cerveza, los alimentos ahumados y los regalos tradicionales han hecho de este mercado el destino de compras navideñas más popular de Estonia, especialmente para los turistas.