Estonia es un país con una naturaleza salvaje, con más de 1.000 mansiones y castillos, con una larga y colorida historia y una arquitectura muy antigua. ¡Ah si!, también esconde leyendas misteriosas, casas embrujadas y fantasmas… o eso dicen.

Si cree en las experiencias sobrenaturales, Estonia es el lugar ideal para usted. Tallin, la capital, tiene un hermoso casco antiguo, protegido por la UNESCO, que esconde innumerables leyendas de crueldad intolerable, tragedia y magia. No es de extrañar entonces la creenci generalizada de que la mayoría de las casas de la ciudad vieja están embrujadas.

Dé un paseo por los antiguos muros de la Ciudad Vieja. Esas magníficas torres lo vieron todo: vírgenes enterradas vivas, sacerdotes asesinos y hombres valientes y misteriosos realizando acciones heroicas. Durante la época medieval la plaza principal de la ciudad vieja, la Plaza del Ayuntamiento, fue escenario de torturas y ejecuciones; por ejemplo, el llamado poste de la vergüenza, se usaba para castigar a los delincuentes, que encadenados a éste, permanecían varios días para que los transeúntes les pudieran arrojar piedras, frutas podridas y huevos. El emplazamiento del poste está marcado con una piedra grande y circular en el centro de la plaza.

La antigua escuela Gustaf Adolf, en la Ciudad Vieja, fue construida sobre el monasterio que rodeaba la iglesia ortodoxa rusa. Dicen que en noches tranquilas aún se pueden oír, o incluso ver, monjes en las viejas escaleras de piedra.

Si viene a Estonia en verano, no olvide visitar "Pärnu, la capital de verano de Estonia", conocida por su hermosa playa, su atmósfera festiva y los abundantes fenómenos paranormales registrados en la zona. Visite el pueblo cercano de Tori, con sus seductoras cuevas de piedra caliza llamadas Tori Põrgu (el Infierno de Tori), un lugar al que los demonios llaman su hogar.

En agosto (y en las noches claras de febrero), le recomendamos que vaya a la hermosa ciudad marinera de Haapsalu. Sus encantadoras calles, sus artesanías, sobre todo los chales, realizados con una técnica conocida como el «milagro del encaje» y el festival de la Dama de Blanco, son algunas de las experiencias más singulares que usted podrá disfrutar. Sin embargo, nada es comparable al hecho de ver a la Dama de Blanco, en persona, como suele aparecer en las ventanas del castillo de Haapsalu.